Misioneros Franciscanos de María Inmaculada

Bienvenidos

La Asociación de Laicos Misioneros Franciscanos de María Inmaculada, surge del encuentro de los laicos con las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, con el anhelo de fortalecer su vida y vocación misionera desde la espiritualidad de San Francisco de Asís y la Madre Caridad. Busca la promoción integral de personas, grupos y comunidades, por medio de acciones concretas, que promuevan el amor a Dios y al prójimo, en permanente disponibilidad a la Voluntad de Dios, como respuesta a las necesidades eclesiales y sociales de la realidad circundante. Haciendo "TODO POR AMOR A DIOS Y COMO ÉL LO QUIERE", Beata Caridad Brader.

BICENTENARIO "HORA SANTA 19 DE JULIO/2010"



Por la celebración del Bicentenario de nuestro querido país y como una forma de integración de los Miframistas de la ciudad de Pasto, el pasado 19 de julio se realizo una hora santa en el Santuario, en la que se agradecio y oro por la iglesia que trajo la buena noticia con el evangelio y la eucaristia, los parrocos y sus parroquias, los santos y santas colombianos, la educación como medio de evangelización, el arte y la cultura, la piedad popular, la salud de los Miframistas y sus familiares y amigos, por todo lo que en estos 200 años Dios en su infinita misericordia le ha regalado a esta tierra tan prospera y fructifera.
Fue un encuentro muy emotivo que invito al compartir con los Miframistas del Santuario, el Colegio y la Universidad.
Que Dios y su Madre Santisima nos continuen bendiciendo en nuestro proceso de formación y San Francisco de Asis y la Madre Caridad sean nuestros mejores ejemplos y guias en nuestro diario vivir.
PAZ Y BIEN
VIVA COLOMBIA

Cómo va nuestro caminar en la Universidad Mariana



El grupo de MIFRAMISTAS de la Universidad Mariana empezó con la convocatoria el pasado 6 de mayo (En la fotografía puede ver a los asistentes). Hubo mucha concurrencia donde se trabajó una dinámica rompe hielo y luego una reflexión de vida. Posteriormente, se presentó lo que es la Asociación de Misioneros Franciscanos de María Inmaculada (Usando el recurso multimedia

Luego, se lanzó la invitación formal para que hagan parte del grupo de formación de MIFRAMI de la Universidad Mariana. Más de 25 personas respondieron positivamente al reto de ser un Laico Misionero de María Inmaculada, naturalmente que se observó que aceptar la invitación implicaba compromisos para asumir como lo relata una de las profesoras, Vilma Ortiz, que asistió a la convocatoria inicial y hoy hace parte del grupo MIFRAMI de la Universidad...(Ver video)


Ser conscientes de los retos es muy positivo porque entre más grande es la dificultad mayor será la entrega que beneficiará a cada persona y todo su entorno. No esconderemos ni enterraremos los talentos que nos da Dios, sino que tenemos la posibilidad de enriquecerlos y ofrecerlos abiertamente a la comunidad de hermanos y hermanas.

Con esa motivación inicial ya hemos logrado 2 reuniones con el grupo que voluntaria y libremente aceptó la invitación y empezamos la formación propuesta por MIFRAMI. La primera, donde hemos comenzado con el reconocimiento del otro y la importancia del crecimiento personal mediante el proyecto de vida. En la segunda jornada trabajamos lo que era la fraternidad con la dinámica propuesta. Para continuar con la formación, el grupo coordinador a programado hasta diciembre la capacitación según lo planteado en los documentos compartidos para tal fin. La particularidad del grupo en la U es que la
orientación de cada jornada no está únicamente como responsabilidad de quienes convocaron sino que todos los miembros del grupo participan asumiendo su rol de formadores con las temáticas y recursos sugeridos. Esa participación nos parece importante, dado que se le da motivación y liderazgo a todos los hermanos y hermanas. ( en la foto la experiencia del muro de la fraternidad, una dinámica que permitió el reconocimiento de los valores de cada uno de los integrantes del grupo).

Teniendo en cuenta que todos los grupos estamos trabajando en el desarrollo del proceso formativo de MIFRAMISTAS, se ha creado una página exclusiva para compartir recursos educativos para los diferentes encuentros. Si algún grupo desea compartir un recurso de formación en especial (Presentación en power point, texto en word, pdf, imágenes, video) para ser publicado en esta nueva sección del blog me lo puede hacer llegar por correo: crifean@gmail.com

Seguramente que todos los aportes enriquecerán nuestra vida. Un abrazo a todos y todas. Mil bendiciones.

Encuentro Provincial MIFRAMI


Fotografías encuentro de MIFRAMI de la Provincia Nuestra Señora de la Merced.

Donde se propusieron acciones de trabajo para fortalecer la formación a nivel local, en regiones y en toda la Provincia. Se compartieron experiencias de los grupos y se reflexionó entorno al espíritu misionero con base en el texto de Aparecida.

Entre los compromisos a nivel provincial están la conformación de un grupo de apoyo al acompañamiento de la Provincia con miras a fortalecer la formación, dinamizar y motivar la Asociación en las distintas obras que lo necesiten. A la vez se invitó para que libremente y con mucha disposición se comparta el trabajo de las experiencias de los diferentes grupos en este blog. Se desea la realización una comunidad o red virtual de MIFRAMI para favorecer la interacción y la misma formación. Abrir el Diplomado de Espiritualidad Franciscana para Educadores a los grupos de laicos interesados en realizarlo.

En las regiones se proponen encuentros y compartir recursos de formación, reunión con las obras de la zona, consecución de recursos y experiencias para mantener el espíritu de MIFRAMI.



Retiro con el grupo MIFRAMI del Santuario de Maridiaz en Pasto.


Con el propósito de vivir un retiro desde la espiritualidad franciscana, el grupo Miframi del Santuario Eucarístico de Maridiaz, vivió una experiencia significativa a partir de los encuentros de Francisco y que se señalan en la presentación adjunta. Fue un compartir fraterno, un aprendizaje y un alimento espiritual el hecho de experimentar un espacio de encuentro consigo mismo, con el Evangelio, con el hermano y con el crucificado. Reflexionando lo que significó para Francisco de Asís cada espacio de encuentro y contextualizarlo a nuestro ahora. El grupo que participó son personas de gran carisma y humanidad. Han ido tejiendo sus lazos de amistad y por qué no de fraternidad. Se nota en sus expresiones el cariño a MIFRAMI y las ganas de seguir creciendo espiritualmente. Un abrazo a todos y todas, que el Señor Jesús los bendiga y Francisco de Asís anime nuestro sendero desde la humildad del corazón.





Orígenes de la Congregación de Hermanas Franciscanas de María Inmaculada


Con alegría comparto el siguiente video que realizamos hace algunos años y en el cual se narra el cómo fueron esos primeros años de las Misioneras Franciscanas de María Inmaculada, gracias al resumen bien logrado por la Hna. Clara Eugenia Cifuentes, el resultado fue el siguiente:

EL DESTIERRO



El grupo MIFRAMI SANTUARIO MARIDIAZ, en su proceso de formación, para tratar el tema del destierro, realizó un taller vivencial del DECIERTO.
Con el objetivo de despojarse de ataduras,actitudes, temores, angustias, apegos en general todo aquello que no le permite tener paz en su corazón, para tener una actitud generosa en el servicio a los demás.

Presentación de MIFRAMI


El siguiente recurso, lo realizamos con el grupo coordinador de la U. Mariana y facilita la presentación a los diferentes grupos y personas interesadas en integrar la Asociación de Laicos Franciscanos de María Inmaculada. Pueden usarla libremente para sus reuniones y encuentros. Espero que les sea de mucha utilidad. Me gustaría que me comenten sus apreciaciones sobre este recurso. Sólo necesitan una conexión a internet y pueden verla en pantalla completa o en ingles "fullscreen".

El saludo de la paz


En contra de lo que muchos piensan, el verdadero saludo franciscano no es "Paz y Bien", que tiene su origen en la anécdota de un peregrino que pasó por Asís saludando a todos de ese modo, antes de que naciera San Francisco. El saludo franciscano, como se explica en este artículo, tiene su origen en el Evangelio, más exactamente en el mandato de Cristo a sus apóstoles y discípulos, de saludar con la paz a todos los que encontrasen en su camino.
Fuente: Jacques Paul, Pace. Il saluto di pace,
Dizionario Francescano, Edizioni Messaggero, Padova 1983.

Para San Francisco y sus compañeros vivir el Evangelio suponía una imitación lo más fiel posible a la forma de vida de Cristo y de los apóstoles, con una destacada predilección por la predicación ambulante. Así, por ejemplo, las palabras que Cristo dirige a los discípulos cuando los envía a misionar son los textos que los franciscanos meditan más ardorosamente, y de los que sacan aquellos consejos consejos que se adaptan directamente a la vida de ellos.

Estos versículos evangélicos se incluyen en la trama misma de las Reglas, en el capítulo que habla de la manera de ir por el mundo. En la primera Regla forman ellos solos casi la totalidad del capítulo. Los hermanos debían ajustarse a estos consejos. Así, "en cualquier casa donde entren digan primero: Paz a esta casa. Y permaneciendo en aquella casa coman y beban lo que les pongan delante" (cap. 14). En este texto se puede identificar una cita de San Lucas, restringida, pero exacta en sus palabras. En la segunda Regla la intención es idéntica, pero la redacción es aún más esencial.

A esta paz, dirigida a las casas donde entran los franciscanos, se añade un saludo idéntico para todos los que se cruzan en su camino. Francisco escribe en el Testamento: "El Señor me reveló que dijésemos este saludo: El Señor os dé la paz". Esta práctica va más allá de la prevista en las palabras de envío de Jesús a los discípulos, pues proviene de Francisco y de su inspiración. Podemos pensar que deriva del texto evangélico, y que completa sus recomendaciones. Sabemos igualmente que Francisco, desde los comienzos, empezaba sus sermones deseando la paz: "En cada predicación, antes de transmitir la palabra de Dios al pueblo, les deseaba la paz diciendo: El Señor os dé la paz" (1Cel 23). En 1Cel. y en 3Comp, este saludo de paz al comienzo de la predicación parece conectar con la meditación de los textos evangélicos relativos al envío de los discípulos para la misión, que Francisco ya había descubierto antes. En pocas palabras: los saludos de paz parecen tener el mismo origen y significado.

El significado de estos diferentes saludos de paz sólo se explican en un pasaje de Tres Compañeros. Francisco decía a sus compañeros. "Que la paz que anunciáis de palabra, la tengáis, y en mayor medida, en vuestros corazones Que ninguno se vea provocado por vosotros a ira o escándalo, sino que por vuestra mansedumbre todos sean inducidos a la paz, a la benignidad y a la concordia. Pues para esto hemos sido llamados: para curar a los heridos, para vendar a los fracturados y para corregir a los equivocados." (3Comp 58).

La paz que los franciscanos tienen que tener en su boca es la de su corazón. Es la paz interior, la que ellos han conquistado. El escándalo y la ira que ellos podrían provocar si faltaran estas buenas disposiciones, refleja, evidentemente, el vocabulario de las Admoniciones. Escándalo e ira son la realidad de los que no saben conservar la paz... Esta paz que los franciscanos llevan en su corazón es la del comentario de la Admonición 15 a la bienaventuranza de los pacíficos.

Francisco compromete a sus hermanos a anunciar la paz y a dar testimonio de la dulzura, que se convierte en el medio para atraer a todos los hombres a la paz verdadera, a la bondad y a la concordia. Esta finalidad conlleva la reconciliación entre los hombres, en los mismos términos de la paz medieval. El modo que Francisco impone a los hermanos es el que él mismo les había enseñado, haciéndoles cantar el Cántico con una estrofa sobre la paz, cantada en presencia del podestà o regidor de Asís y del obispo. El saludo de paz es el esbozo del mismo diseño. Puede ser el principio del renacimiento espiritual que lleva finalmente a la concordia. La vocación franciscana presentada por Francisco de manera metafórica hace clara alusión a la oveja perdida, es decir, al pecador que se desvía y que necesita reconciliarse con Dios. Las llagas y los miembros fracturados son más bien una evocación de los conflictos humanos y de sus consecuencias: el odio, la ira y todos los sentimientos desencajados de la turbación. Francisco, conscientemente, va sembrando el camino de fermentos de concordia, sabiendo además que sus hermanos son un testimonio vivo de ello.

El saludo de la paz hecho a imitación del Evangelio, como primera palabra que los franciscanos dirigen a los demás, se esfuerza en hacer que el corazón se abra a la paz, es decir, a esa fuerza espiritual interior que es principio de renovación moral y civil. Esta primera palabra pretende hacer entrar en los planes de renovación entre los hombres, mediante la profundización interior y el Evangelio, del que la Orden franciscana da un testimonio colectivo.

Dos textos evangélicos, con sentido probablemente idéntico, parecen permitirnos dos modos de acercarse a la paz. Hay que notar que en Francisco ambos se funden en una misma experiencia de la paz. La paz interior de la bienaventuranza, y la que se proclama en plenitud y se dirige a cualquiera, forman una sola y única realidad.

La coherencia está en el hecho de que Francisco no es un pacificador en el verdadero sentido de la palabra. A él no le compete la obligación de negociar acuerdos, de equilibrar concesiones ni de recibir juramentos. Este papel es noble, pero no es el suyo. A él le corresponde crear las condiciones espirituales que permitan a cada cual tener el empujón necesario para optar por sí mismo a favor de la paz y la concordia. El Evangelio que alimenta esta meditación espiritual consiente también hacer frente a los acontecimientos.

Francisco sabe bien que la paz puede pasar del corazón de sus hermanos al de cada hombre. Él les da una misión de paz cuando los envía de dos en dos a predicar (1Cel 29). Él tiene un plan de paz para el mundo (1Cel 24), y esta empresa abre las puertas del reino de los cielos. El saludo de paz de los hermanos descansa en la experiencia de la bienaventuranza evangélica de los pacíficos. El punto fundamental es, con toda seguridad, esta paz que predomina por encima de todo.

JACQUES PAUL